En Zenkai integramos flete, aduana, seguro y logística terrestre con visibilidad total en cada etapa.
La elección entre una modalidad u otra depende del volumen de carga, el presupuesto, los tiempos disponibles y el tipo de mercancía. En Zenkai operamos las tres modalidades principales del transporte marítimo internacional:
El FCL es la opción preferida cuando el volumen de carga justifica ocupar un contenedor de 20 o 40 pies de forma exclusiva. La mercancía se carga en origen, se sella y no se manipula hasta llegar al puerto de destino, lo que minimiza el riesgo de daños o pérdidas durante el tránsito. Es la modalidad más eficiente en costo por unidad para grandes volúmenes y ofrece tiempos de tránsito más predecibles al evitar transbordos de carga. Además, permite una planificación logística más estable, facilita el control de inventario y reduce la manipulación intermedia, lo que se traduce en mayor seguridad y eficiencia operativa a lo largo de toda la cadena de suministro.
Cuando el volumen no justifica un contenedor completo, el LCL permite exportar o importar cantidades menores compartiendo espacio con otras cargas compatibles en el mismo contenedor. Es la solución más eficiente para empresas que mueven volúmenes medianos o bajos de forma regular, o que están iniciando operaciones de comercio exterior y aún no generan el volumen necesario para un FCL.
En Zenkai gestionamos la consolidación y desconsolidación de carga en origen y destino, coordinando los tiempos de corte con las navieras para que tu mercancía salga en la fecha prevista.
Para mercancías que no encajan en un contenedor estándar —maquinaria industrial, estructuras de gran formato, equipos energéticos o cargas de proyecto— operamos soluciones de contenedores especiales (Open Top, Flat Rack, plataformas) y coordinamos el transporte de carga de proyecto con planificación de rutas marítimas, permisos y logística de operación en puerto.
Además, gestionamos de forma integral cada fase del proyecto, desde el estudio técnico inicial hasta la ejecución final, asegurando la correcta manipulación, estiba y sujeción de la carga.
Zenkai opera embarques marítimos desde y hacia los principales puertos del país, cubriendo tanto la vertiente del Pacífico como la del Golfo:
La elección del puerto más conveniente depende de la ruta, el tipo de carga y los tiempos de tránsito disponibles. Nuestro equipo te asesora sobre la opción más eficiente para cada operación.
Carga general paletizada, bienes de consumo, productos manufacturados, textiles.
Carga a granel, materias primas, granos, minerales (en coordinación con operadores especializados).
Productos perecederos y refrigerados ,
en contenedor reefer con monitoreo de temperatura.
Mercancía de alto valor, electrónica, autopartes de precisión, equipos tecnológicos.
Carga peligrosa, bajo clasificación IMO y normativa internacional de mercancías peligrosas marítimas.
Maquinaria y equipo industrial, en contenedores especiales o como carga de proyecto.
Productos farmacéuticos, con condiciones controladas y cumplimiento de normativas sanitarias internacionales.
El transporte marítimo mueve más del 80% del comercio internacional por volumen. Es la modalidad más utilizada para grandes volúmenes de mercancía, y la más eficiente en costo cuando los tiempos de tránsito son compatibles con el plan de abastecimiento o distribución del negocio. El transporte marítimo no siempre es la opción correcta para todos los envíos. Conocer sus características ayuda a tomar la decisión más eficiente:º
Cuándo el marítimo es la mejor opción:
Cuándo considerar alternativas:
En Zenkai analizamos contigo la modalidad más conveniente según el tipo de operación, el presupuesto y los tiempos disponibles, sin empujar una solución por encima de otra.
Nuestro equipo revisa la documentación antes del cierre del booking para evitar observaciones en aduana o retenciones en puerto.
Un embarque marítimo eficiente no termina cuando el contenedor llega al puerto. En Zenkai integramos el flete marítimo con el despacho aduanal en México, el transporte terrestre desde el puerto hasta el almacén o destino final del cliente, y el seguro de mercancías para toda la cadena.
Este modelo elimina la fricción entre operadores, reduce los tiempos de espera en puerto y te da un único responsable sobre toda la operación, desde que la carga sale del proveedor hasta que llega a tu almacén.
Cuéntanos qué necesitas mover, desde dónde y hacia dónde. Nuestro equipo te responde con una propuesta a medida en el menor tiempo posible.
El transporte marítimo de carga es el servicio de traslado de mercancías entre puertos a través de buques portacontenedores, graneleros, tanqueros o buques de carga general. En el caso más habitual para importadores y exportadores mexicanos, la mercancía se coloca en un contenedor en el país de origen, se embarca en un buque de línea regular y se descarga en el puerto de destino, donde pasa por aduana y se distribuye por vía terrestre hasta el destino final.
Los tiempos de tránsito varían según la ruta. Como referencia: México–Asia oscila entre 18 y 35 días según el puerto asiático de destino; México–Europa, entre 18 y 25 días; México–EE. UU. por el Golfo, entre 5 y 10 días. Estos tiempos corresponden al tránsito marítimo y no incluyen el despacho aduanal en destino ni la distribución terrestre final.
FCL (Full Container Load) significa que tu carga ocupa un contenedor completo de forma exclusiva. LCL (Less than Container Load) implica que tu mercancía comparte espacio en un contenedor con otras cargas. El FCL es más eficiente para grandes volúmenes y ofrece mayor seguridad al no manipularse la carga durante el tránsito. El LCL es más conveniente para volúmenes menores, aunque el costo por unidad suele ser más alto y el tiempo de tránsito puede ser mayor por los procesos de consolidación y desconsolidación.
El Bill of Lading (BL o conocimiento de embarque) es el documento contractual entre el cargador y la naviera. Acredita la recepción de la mercancía a bordo, establece las condiciones del transporte y, en su versión negociable, funciona como título de propiedad de la carga. Sin el BL original o su equivalente electrónico no es posible retirar la mercancía en destino, por lo que su correcta emisión y gestión es crítica en cualquier operación marítima.
Los tipos de contenedor más habituales son:
Dry container 20’ y 40’: para carga general seca, como mercancía embalada, cajas, pallets o productos no refrigerados.
Reefer: contenedor refrigerado con control de temperatura. Se utiliza para productos perecederos, farmacéuticos o mercancías sensibles al calor.
Open Top: contenedor abierto por la parte superior, pensado para cargas que superan la altura estándar o que deben cargarse con grúa.
Flat Rack: indicado para maquinaria, vehículos, estructuras o piezas sobredimensionadas que no caben en un contenedor cerrado.
Contenedor tanque: utilizado para líquidos a granel, productos químicos o alimenticios que requieren transporte en condiciones específicas.
High Cube 40’ HC: similar al contenedor dry, pero con mayor altura interior. Es útil para cargas voluminosas o mercancías que necesitan más espacio vertical.